EUA.- Más de 300 migrantes detenidos en el centro de detención de Delaney Hall, en Nueva Jersey, pusieron fin a una huelga de hambre que mantenían desde el pasado 22 de mayo, luego de denunciar presuntas medidas de intimidación, castigos disciplinarios y amenazas de aislamiento por parte de los guardias de seguridad.
Los participantes exigían mejores condiciones de detención, incluyendo acceso a alimentos de calidad, atención médica adecuada, agua potable, el cese de malos tratos y la liberación de personas enfermas y menores de edad. Sin embargo, la protesta concluyó sin que sus demandas fueran atendidas, según organizaciones que han acompañado a las familias de los detenidos.
Activistas también denunciaron el traslado de varios migrantes a centros de detención en distintos estados de Estados Unidos, lo que dificulta el contacto con abogados y familiares. Además, señalaron restricciones en las visitas, obstáculos para reunirse con legisladores que realizan labores de supervisión y la falta de información sobre el paradero de algunos detenidos trasladados recientemente.




