Washington, D. C.- El presidente de Donald Trump confirmó que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar que se revisara la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, al considerar que la expulsión fue injusta. Posteriormente, la FIFA suspendió la sanción automática de un partido, permitiendo que el atacante esté disponible para enfrentar a Bélgica, una decisión inusual que ha generado un intenso debate sobre una posible injerencia política en el torneo.
La Real Federación Belga de Fútbol manifestó su inconformidad y exigió explicaciones a la FIFA, al asegurar que no recibió la resolución ni los fundamentos del procedimiento antes de que Balogun fuera habilitado para jugar. El organismo anunció que buscará impugnar la elegibilidad del delantero, mientras que la polémica también provocó críticas de la UEFA, que calificó la medida como “sin precedentes” y cuestionó el impacto que podría tener sobre la credibilidad del sistema disciplinario del futbol internacional. (En Blanco y Negro)




