Irán afirmó que sus fuerzas militares han provocado importantes daños al Ejército de Estados Unidos durante los últimos días de enfrentamientos, al señalar que alrededor de 200 militares estadounidenses habrían muerto y que 11 aeronaves, entre aviones de combate y helicópteros, fueron destruidas durante la reciente escalada. Las declaraciones fueron realizadas por un alto mando de la Guardia Revolucionaria iraní, aunque hasta el momento no existe una confirmación independiente de estas cifras por parte de autoridades estadounidenses.
De acuerdo con la versión difundida por Teherán, los ataques habrían ocurrido entre el 8 y el 22 de julio, periodo en el que Irán asegura haber golpeado posiciones militares estadounidenses en la región y afectado equipos desplegados en bases de Estados Unidos. La Guardia Revolucionaria también afirmó haber destruido instalaciones militares y drones de reconocimiento, mientras el conflicto continúa marcado por ataques cruzados y amenazas entre ambos países.
La tensión entre Washington y Teherán se mantiene en aumento pese a los llamados internacionales para reducir la confrontación. Estados Unidos ha informado sobre operaciones contra objetivos militares iraníes, mientras Irán advierte que responderá ante cualquier nueva ofensiva. La crisis ha generado preocupación por una posible expansión del conflicto en Medio Oriente, especialmente por los ataques en zonas estratégicas y las afectaciones al transporte marítimo y energético de la región.




