La difusión de audios inéditos del expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, volvió a colocar al exmandatario en el centro de la controversia. Las grabaciones, dadas a conocer tras una batalla legal, corresponden a conversaciones que sostuvo en 2017 con el escritor Mark Zwonitzer mientras preparaba sus memorias. En ellas, Biden hace referencia a documentos con información clasificada que conservaba después de dejar la vicepresidencia y, en distintos momentos, muestra dificultades para recordar fechas, acontecimientos y detalles importantes.
El material salió a la luz luego de que una corte permitiera su publicación, tras una solicitud impulsada por el Oversight Project, organización vinculada a la Heritage Foundation. Los audios fueron parte de la investigación encabezada por el fiscal especial Robert Hur sobre el manejo de documentos clasificados. Aunque la investigación concluyó sin presentar cargos penales contra Biden, el informe destacó que su edad y los problemas de memoria observados durante las entrevistas influían en la posibilidad de que un jurado lo considerara un hombre mayor y bien intencionado.
La divulgación de estas grabaciones ha reavivado el debate político en Estados Unidos sobre la capacidad y el manejo de información confidencial por parte del exmandatario. Mientras sus críticos sostienen que los audios evidencian un deterioro en su memoria y cuestionan la forma en que trató documentos sensibles, aliados de Biden aseguran que la publicación responde a intereses políticos y busca afectar su legado. El caso vuelve a poner bajo los reflectores un episodio que ya había generado amplia discusión durante la investigación federal.





