H. Cd. Chihuahua.-Un indignante hecho de violencia física e inconducta profesional ha causado una profunda conmoción en Surco, Lima. Las cámaras de seguridad del domicilio captaron el momento en que Pamela Margory Almenara Loayza, bachiller en Psicología contratada hace cuatro meses mediante una agencia, presuntamente agredió y jaloneó a un niño con autismo no verbal y epilepsia en plena sesión de terapia. Las imágenes muestran a la terapeuta forcejeando de forma brusca con el menor hasta hacerlo caer al suelo, vulnerando por completo el espacio de seguridad y cuidado que debía brindarle.
A las agresiones físicas registradas en video se suman graves faltas a la atención médica del menor. La madre denunció que la terapeuta acostumbraba utilizar un vaporizador (vape) durante las terapias, llegando a expulsar el humo cerca del rostro del menor a pesar de saber que este padece de epilepsia y diversas alergias. Esta negligencia constante puso en riesgo directo la salud respiratoria y neurologica del niño, agravando la gravedad de la conducta sostenida por la profesional contratada.
Ante la contundencia de las evidencias visuales, la familia formalizó la denuncia por presunto maltrato infantil ante las autoridades policiales e instancias de protección social para iniciar las investigaciones correspondientes. La madre decidió hacer público el caso para visibilizar la vulnerabilidad de los niños con autismo no verbal —quienes no pueden expresar verbalmente el maltrato que sufren— y con el objetivo primordial de alertar a otros padres y evitar que la imputada vuelva a ejercer cuidados o terapias con otros menores.(En Blanco y Negro)




