H. Cd. Chihuahua.-Una devastadora riada golpeó la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet, dejando una cifra preliminar de más de 390 personas fallecidas y alrededor de mil 400 desaparecidas. El desastre ocurrió después del colapso de un glaciar en el Himalaya, que provocó una enorme avalancha de agua, lodo, rocas y hielo que arrasó comunidades, carreteras y puentes.
Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate, aunque los trabajos se han visto seriamente complicados por la destrucción de caminos y otras vías de comunicación. En Nepal se han desplegado miles de elementos de seguridad y equipos de emergencia, mientras helicópteros intentan llegar a las zonas más afectadas. Además, entre las personas desaparecidas se encuentran cientos de extranjeros que se encontraban en la región por actividades turísticas o peregrinaciones.
La emergencia todavía representa un riesgo, ya que los escombros provocaron la formación de cuerpos de agua que podrían desbordarse y generar nuevas inundaciones. Las autoridades de Nepal y China mantienen operativos coordinados para localizar a los desaparecidos y atender a los sobrevivientes, mientras especialistas advierten sobre la vulnerabilidad de los glaciares del Himalaya y los peligros asociados con su inestabilidad.(En Blanco y Negro)




