H. Cd. Chihuahua.-La tensión entre Reino Unido y Rusia volvió a quedar bajo los reflectores luego de que la Marina Real británica realizara una operación de vigilancia de 72 horas sobre un grupo de embarcaciones rusas que navegaba por aguas británicas. El seguimiento se llevó a cabo mientras los buques avanzaban desde el mar del Norte hacia el Canal de la Mancha, en un contexto de creciente preocupación por la actividad naval de Moscú en la región.
La operación involucró al destructor HMS Duncan, la fragata HMS St Albans y el patrullero HMS Severn, además de un helicóptero Merlin utilizado para ampliar la vigilancia. Las fuerzas británicas siguieron especialmente al destructor ruso Admiral Levchenko, que escoltaba a los cargueros General Skobelev y Sparta, ambos señalados dentro de las medidas de sanciones. Rusia, por su parte, desplegó la fragata Neustrashimy como parte de la protección de sus embarcaciones.
El seguimiento británico continuó hasta las proximidades de la isla francesa de Ushant, donde la vigilancia pasó a otro integrante de la OTAN. Aunque no se registraron enfrentamientos, disparos ni intentos de abordaje, la operación refleja el aumento de la vigilancia británica sobre los movimientos marítimos rusos. En las últimas semanas, Londres ha intensificado este tipo de patrullajes ante lo que considera una actividad cada vez mayor de la llamada “flota fantasma” rusa en aguas cercanas al Reino Unido.(En Blanco y Negro)




