H. Cd. Chihuahua.-Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Donald Trump volvió a colocar la situación de Cuba y otros gobiernos de la región dentro de la agenda de seguridad nacional de Estados Unidos. En su discurso, sostuvo que Washington no permitirá que amenazas contra sus intereses se consoliden en el hemisferio occidental y afirmó que está dispuesto a utilizar su capacidad militar cuando considere necesario proteger sus intereses nacionales.
Uno de los principales puntos de su mensaje fue Cuba. Trump señaló que “la libertad llegará a Cuba”, una declaración que el autor de la columna interpreta como una confirmación de la intención estadounidense de aumentar la presión sobre el gobierno cubano. El análisis también retoma un informe del Departamento de Estado publicado en julio de 2026, en el que Washington expone sus preocupaciones sobre los vínculos de Cuba con otros gobiernos y actores internacionales, además de sus posibles implicaciones para la seguridad estadounidense.
El texto plantea que esta postura forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos hacia América Latina y la relaciona con Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia. Sin embargo, se trata de la interpretación del autor de la columna y no de una decisión anunciada por la ONU para poner fin a esos gobiernos. El tema vuelve a cobrar relevancia en medio de las discusiones sobre seguridad, democracia y la creciente competencia geopolítica en el continente.(En Blanco y Negro)




