- Predial y la milagrosa plusvalía
- Jáuregui y los cuchillos bajo el mantel
- Empleos que no se pagan con confeti
- IMSS y la paciencia de los enfermos
- Viviendas con el agua en veremos
PREDIAL Y LA MILAGROSA PLUSVALÍA
En Juárez, la casa podrá tener la banqueta despedazada y el alumbrado de adorno, pero para el predial siempre aparece alguien dispuesto a encontrarle una plusvalía maravillosa, porque las tablas de valores del próximo año ya trajeron ajustes y discusiones, mientras el contribuyente hace cuentas con los dedos, a ver si alcanza para sostener su patrimonio y, de pasadita, el entusiasmo recaudatorio del Ayuntamiento.
No todas las propiedades tendrán el mismo tratamiento y el recibo definitivo dependerá de lo que termine aprobado, pero esa precisión merece explicarse casa por casa, porque cuando el Gobierno habla de un ajuste conservador conviene agarrarse la cartera, pues una cosa es actualizar valores y otra conseguir que el vecino entienda por qué su vivienda vale más para cobrarle y su calle vale tan poco cuando pide que la arreglen.
A la administración que encabeza MORENA le tocará explicar esa aritmética cuando se acerque 2027, porque el ciudadano podrá olvidar una conferencia, pero difícilmente olvida cuánto desembolsó en enero. Y si el recibo llega más gordo que los resultados, de poco servirá echarle la culpa a la inflación, esa funcionaria todoterreno que nunca firma documentos, pero siempre termina autorizando los aumentos.
JÁUREGUI Y LOS CUCHILLOS BAJO EL MANTEL
Y mientras unos revisan el catastro, en Chihuahua se revisan las lealtades con el caso de CÉSAR JÁUREGUI, el exfiscal acusado por la participación de agentes estadounidenses en el operativo de El Pinal, quien niega haber autorizado esa intervención, asunto que ya convirtió la relación entre antiguos aliados en una reunión familiar donde todos guardan los cuchillos debajo del mantel.
MARU CAMPOS sostiene que nadie está por encima de la ley y JÁUREGUI denuncia un trasfondo político, de modo que los ciudadanos tenemos enfrente dos relatos que deberán contrastarse con pruebas, aunque para el análisis político ya hay suficiente tela de dónde cortar, porque cuando un colaborador pasa de hombre de confianza a vecino incómodo, también corresponde preguntar cuándo se acabó la confianza y quién sabía qué.
Que los tribunales determinen responsabilidades y que los gobiernos expliquen su actuación, porque aquí el problema social también consiste en saber cómo seguirá la coordinación contra el crimen, mientras los delincuentes seguramente agradecen cualquier pleito entre autoridades, pues a río revuelto, ganancia de quienes llevan años pescando con granadas y cobrando por dejar pescar a los demás.
EMPLEOS QUE NO SE PAGAN CON CONFETI
Entre tanto, las cuentas del empleo ofrecen un respiro que tampoco alcanza para aventar el sombrero, pues Juárez sumó mil 49 puestos formales en septiembre, después de los 832 de agosto, según los registros del IMSS difundidos en diversos medios de comunicación, con comercio y servicios ayudando al saldo mientras la maquila todavía reportaba bajas. Así que conviene mirar debajo del confeti antes de declarar terminada la mala racha.
Una plaza nueva merece celebrarse, sobre todo en la casa donde hacía falta el ingreso, pero habría que comparar sueldos y prestaciones antes de vender cualquier recuperación como si ya hubiera regresado la abundancia, porque al trabajador no le sirve que el discurso esté a tiempo completo si el salario apenas le alcanza para vivir a medias y seguir pidiendo fiado en la tienda.
Las expansiones anunciadas por INVENTEC y PEGATRON podrían abrir alrededor de siete mil puestos cuando concluyan sus instalaciones, una expectativa alentadora que habrá que seguir hasta la contratación, porque del dicho al hecho hay mucho trecho y en esta frontera ya sabemos que las vacantes prometidas no pagan recibos, por más bonita que salga la fotografía del anuncio.
IMSS Y LA PACIENCIA DE LOS ENFERMOS
Y al trabajador que conserva su empleo todavía le queda la aventura de cuidar su salud, justo cuando el conflicto del IMSS exhibe el malestar por salarios, pensiones y condiciones laborales, con protestas que también tienen expresión en Juárez y Chihuahua, además de una oferta de aumento que, según la cobertura local, no convenció a los inconformes, por aquello de que no todo lo que brilla en el tabulador llega igual al bolsillo.
Los dirigentes sindicales tendrán que explicar qué negociaron y los responsables del instituto, cómo van a responder a las carencias denunciadas, porque pedir paciencia resulta muy económico desde una oficina, mientras el paciente necesita una consulta y el trabajador exige condiciones para atenderlo, dos necesidades que caben en el mismo hospital, aunque al discurso oficial le incomode acomodarlas juntas.
El Gobierno Federal y la dirigencia sindical harían bien en escuchar antes de convertir el reclamo en una disputa por quién controla la banqueta, porque cuando la gente que sostiene el servicio sale a protestar, algo merece revisarse. Y si la respuesta consiste en administrar el enojo hasta que se canse, luego no se sorprendan de que salga más caro el caldo que las albóndigas.
VIVIENDAS CON EL AGUA EN VEREMOS
Para completar el recorrido aparece Vivienda para el Bienestar, otro expediente donde las familias esperan que los anuncios aprendan albañilería, pues este 21 de octubre el alcalde HÉCTOR ORTIZ ORPINEL acudió a la reunión con la Presidenta y atribuyó las dificultades del proyecto juarense a infraestructura relacionada con la JMAS, una explicación que el organismo debe responder con datos y compromisos verificables.
Al mismo tiempo, avanza en comisiones municipales un predio para tanques de almacenamiento que atenderían al desarrollo Infonavit Indomables y otros proyectos, todavía sujeto a votación del Cabildo, y uno se pregunta cómo es que la vivienda ya tenía tanta promoción mientras el agua seguía buscando dónde acomodarse, porque construir patrimonio exige algo más que repartir planos y pedir aplausos.
Así anda nuestra frontera, con valores inmobiliarios que se actualizan para cobrar, casas que esperan infraestructura para levantarse y familias que necesitan empleo y atención médica para sostenerse, mientras los de arriba acomodan alianzas y discursos, aunque deberían recordar que tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe, especialmente cuando quieren cobrarle predial al cántaro y todavía no consiguen llenarlo.




