17°

Ciudad Juárez, Chih. México
29 de octubre 2026
8:29 pm

Dirección: Héctor Javier Mendoza Zubiate

Detecta egresada de UACJ síntomas de dismorfia muscular en fisicoculturistas

Ciudad Juárez.- Una investigación realizada por Jacqueline Reyes Cornejo, egresada de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), identificó que el 77.1 por ciento de 35 mujeres fisicoculturistas evaluadas presentaba niveles elevados de síntomas compatibles con dismorfia muscular.

El estudio también encontró que 82.9 por ciento de las participantes manifestó indicadores de dependencia al ejercicio, una condición relacionada con patrones de entrenamiento que pueden afectar el bienestar.

La dismorfia muscular implica una preocupación persistente por el tamaño o desarrollo de los músculos, acompañada de una percepción distorsionada de la imagen corporal.

Reyes Cornejo, de 28 años, estudió Entrenamiento Deportivo en Ciudad Universitaria y decidió investigar este fenómeno después de participar personalmente en competencias de fisicoculturismo.

Su interés surgió al identificar que buena parte de los estudios disponibles se concentraba en hombres, mientras las experiencias de las mujeres recibían menor atención.

Entre los resultados, 54.3 por ciento presentó preocupación por lesiones y comprobación muscular, mientras 51.4 por ciento reportó indicadores de alto consumo de sustancias para mejorar el rendimiento.

Además, 37.1 por ciento manifestó insatisfacción con su apariencia física.

Los hallazgos corresponden exclusivamente a las 35 atletas participantes y no permiten establecer la prevalencia del trastorno entre todas las fisicoculturistas.

La investigación contó con asesoría de Raúl David Ugalde Delgado, académico del Departamento de Humanidades de la UACJ, y colaboración de gimnasios locales.

Los resultados aparecieron en la Revista Mexicana de Ciencias de la Cultura Física, publicación académica de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Jacqueline plantea continuar el trabajo mediante una segunda etapa para estudiar los factores psicológicos y socioeconómicos asociados con estos síntomas.

Compartir
Facebook
Twitter
WhatsApp