H. Cd. Chihuahua.- A más de un mes de que comenzaron las movilizaciones de trabajadores inconformes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el movimiento enfrenta diferencias internas que han generado preocupación entre sus integrantes. Aunque las protestas consiguieron que las autoridades del instituto y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) retomaran las negociaciones para buscar un mejor incremento salarial, la falta de acuerdos entre los grupos disidentes amenaza con debilitar la organización.
Las divisiones quedaron evidenciadas el pasado viernes, cuando se realizaron dos marchas por separado en lugar de una movilización conjunta, además de que no lograron ponerse de acuerdo para integrar una comisión que participaría en las conversaciones con la Secretaría de Gobernación. Entre los desacuerdos también destacan las distintas posturas sobre la organización del movimiento, la creación de asambleas y el manejo de las firmas que buscan reunir para solicitar la destitución de la actual dirigencia sindical, encabezada por Rafael Olivos.
Pese a las diferencias, ambas facciones coinciden en exigir cambios en la representación sindical y mantener los plantones instalados desde el 8 de octubre frente a las oficinas centrales del IMSS y la sede nacional del sindicato. También comparten el rechazo a las medidas que consideran represalias contra trabajadores participantes en las protestas. A través de redes sociales, integrantes de la base trabajadora han llamado a recuperar la unidad y evitar que los intereses particulares o las disputas por el liderazgo terminen debilitando las demandas colectivas.(En Blanco y Negro)




