Ciudad Juárez.- En dos días, el cantante Alejandro Fernández encabezará el concierto del 52 aniversario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), mientras la institución mantiene bajo reserva por cinco años toda la documentación relacionada con los costos, contratos y convenios del evento. Al mismo tiempo, la promesa de reactivar el transporte estudiantil en 2026 permanece sin sustento técnico ni presupuestal.
Documentos obtenidos por el Laboratorio de Periodismo Crítico Universitario vía transparencia revelan que el Comité de Transparencia de la UACJ clasificó como reservada toda la información financiera del concierto, argumentando que “se encuentra en proceso de validación y podría malinterpretarse”. Entre los archivos restringidos figuran contratos, actas, facturas, acuerdos y registros contables.

“El Lab de Periodismo Crítico Universitario es una agrupación anónima que comparte información verificada de interés público, resguardando la identidad de sus integrantes ante posibles represalias institucionales.
Con respeto a su labor periodística, enviamos este dossier informativo y las actas del Comité de Transparencia de la UACJ, sobre el concierto de Alejandro Fernández y el transporte estudiantil.
Este es un envío exclusivamente informativo, sin apertura a respuesta, réplica o comentario.
Los documentos provienen de la Plataforma Nacional de Transparencia y son de carácter público”
Mensaje del Laboratorio de Periodismo Crítico Universitario

El evento, cuyo costo oficial es de 26 millones de pesos, ha sido publicitado como financiado por patrocinadores, sin embargo, no existe evidencia pública que respalde esa versión. La contratación fue realizada a través de OS Live Music, empresa representada por Oswaldo Küchle, personaje con antecedentes penales pues fue sentenciado en Estados Unidos en 2013 a 24 meses de cárcel por fraude investigado por el FBI, y a quien la universidad evitó mencionar en sus comunicados oficiales.


A esto se suma la aprobación del Cabildo de Juárez para destinar 10 millones de pesos del erario a los festejos universitarios, incluyendo el concierto. La cifra fue validada en sesión extraordinaria de la Comisión de Hacienda, pese a que otros sectores urgentes como transporte estudiantil, insumos de laboratorio y plazas docentes siguen desatendidos. La propuesta fue respaldada por unanimidad de los 24 legisladores presentes en el Congreso local, quienes también solicitaron que se prioricen acciones con utilidad social y sostenibilidad.

Mientras tanto, el servicio de transporte Indio Bus, suspendido desde la pandemia, continúa sin reactivarse. Al solicitar el plan técnico de reinicio, la oficina de Bienestar Universitario entregó mapas y horarios de hace más de cinco años, sin documento actual ni evidencia presupuestal. La promesa de reactivarlo en enero de 2026 se sustenta en declaraciones públicas, pero no en documentos vinculantes.

La inconformidad no ha sido menor. El Sindicato del Personal Académico del Instituto de Ciencias Biomédicas (SPAICB) emitió un posicionamiento exigiendo que los eventos conmemorativos sean coherentes con el lema universitario y que los recursos se destinen a resolver deficiencias estructurales como reactivos caducos, infraestructura deteriorada, y déficit de docentes.

A pesar de las protestas, los 18 mil boletos para el concierto se agotaron rápidamente mediante canje por juguetes. Mientras tanto, medios locales afines han publicado coberturas elogiosas que omiten cuestionamientos clave sobre opacidad, financiamiento y prioridades institucionales.
Después, el rector Daniel Alberto Constandse Cortez presentará su Primer Informe de Actividades ante el H. Consejo Universitario. Sin embargo, sectores académicos y estudiantiles señalan que el verdadero reto de esta administración no es montar espectáculos, sino atender las carencias estructurales que arrastra la universidad desde hace años.
Documentos compartidos por el Laboratorio de Periodismo Crítico Universitario:





