EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prepara una ofensiva económica contra Irán que contempla un nivel de sanciones y aislamiento financiero que calificó como “sin precedentes”. El objetivo es presionar a Teherán para que ponga fin a su programa nuclear y permita la reapertura total del estrecho de Ormuz.
La estrategia podría incluir sanciones secundarias contra países y empresas que mantengan negocios con Irán, especialmente aquellas relacionadas con la compra de petróleo y operaciones financieras. China e India se encuentran entre los principales compradores del crudo iraní.
Sin embargo, especialistas advierten que la nueva campaña de presión podría tener efectos contraproducentes y endurecer la postura del gobierno iraní. Además, la creciente tensión ocurre mientras Trump enfrenta presión política interna de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato.





